El reciente anuncio del Ejecutivo Estatal, de crear una Vía Rápida sobre la Avenida Inglaterra, ha creado, infinidad de opiniones encontradas en relación a la viabilidad de la realización de este proyecto.
La Vía Express es un proyecto que impulsa el gobierno estatal, el cual se pretende construir con recursos privados.
Se requieren 6,500 millones de pesos para construir 23 kilómetros que correrán a 16 metros de altura sobre avenida Inglaterra. Dicho trayecto tendrá un costo por uso de vía de los automovilistas. Precio que ronda los ochenta pesos por un viaje de ida y vuelta.
En ocasiones, parece ser que el gobernador, siente la necesidad de aparecer en los medios, y dar de que hablar a los jaliscienses, y para lograr su objetivo, saca a la luz, la decisión de realizar alguna obra que cause polémica en la ciudadanía; pues cuando el público conoce de la obra, las decisiones ya fueron tomadas por el gobierno sin incluir a la población.
En el caso de la Vía Express, estamos hablando de una obra inútil; no estaría resolviendo en absoluto problemas de vialidad, pues es una vía paralela a las avenidas Agustín Yánez, Dr. R Michel y Washington además de tener el mismo origen y destino que la Avenida Lázaro Cárdenas, donde precisamente como ya conocemos, se realizan obras que también son objeto de discusión.
Entonces, con el puente atirantado ¿qué resultaría? ¿Una vía rápida sobre otra vía rápida?
Esta sería también una vía para automovilistas de paso, pues lo único que se ahorraría es tiempo; un residente de Guadalajara, no pagaría todos los días la tarifa de 80 pesos, por ir y regresar a su destino de origen.
Es necesario que el gobierno estatal, nos de a conocer detalladamente las caracteristicas de la obra. proyecto técnico, impacto ambiental etc, para que de esta manera, como ciudadanos, tengamos la certeza de si la obra resultará benéfica o no.
Por otra parte, se anuncia que la vía estará concesionada por 30 años a una empresa privada. Tiempo en el que se prevé que resulte redituable. Esto, tomando en cuenta un aforo de 28,700 viajes promedio por hora. Pero, ¿qué pasaría si la fluidez es menor? ¿Se extendería la duración de la concesión? Es decir, que de no cumplirse la rentabilidad del proyecto, será el gobierno quien en su calidad de deudor solidario pague con dinero del pueblo
¿Dónde queda entonces la coherencia de la política del gobierno estatal, de realizar proyectos de movilidad sustentable?
En lugar de privatizar esta vía, podría activarse la Avenida Inglaterra, como un trayecto de transporte público, llámese tren eléctrico u otro transporte que sea incluyente para los habitantes de la ZMG.
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