EMILIO, GRAN CORRUPTOR DE JALISCO.
Compañeras diputadas y compañeros diputados, muy buenas tardes. Hago el uso de esta tribuna para exponer sobre los resultados de mi quinta visita, que como legisladora, realicé a las inmediaciones en donde se construye la cortina de lo que pretende ser la presa “El Zapotillo”, mediante la cual se proyecta inundar a los pueblos de Temacapulín, Acasico y Palmarejo.
Los trabajos que actualmente se están realizando, por parte de la CEA y la CONAGUA en el municipio de Cañadas de Obregón, principalmente, ya esta registrando efectos colaterales a los habitantes de la cabecera municipal de esa demarcación.
De acuerdo a lo expuesto por decenas de vecinos de las calles por donde constantemente circulan camiones pesados y maquinaria de excavación, estas vialidades presentan un deterioro muy marcado, que va desde el agrietamiento, hundimiento y desmoronamiento de los pavimentos, así como el deterioro de la cimentación de las fincas cercanas.
Lo anterior ocurre a pesar de que el encarpetamiento de estas calles es reciente y no tiene más de año y medio. También se debe resaltar que la resistencia mecánica de estas vialidades no son para el tránsito de vehículos tan pesados, como es el caso. Se espera incluso que este problema se agrave dado que existe cercanía a la temporada de lluvias.
Contrariamente, y este es otro efecto colateral del proyecto “El Zapotillo”, al Ayuntamiento de Cañadas de Obregón se le han reducido las participaciones estatales y aportaciones federales, lo que se traduce en ausencia de obra pública para este municipio. Y que de igual manera como en muchos otros municipios de Jalisco, inclusive en los que gobierna Acción Nacional, pero que no coinciden con darle la razón al Ejecutivo de coaccionar a modo los proyectos y recursos que por derecho le corresponden a cada municipio.
Lo anterior se ve reflejado en el presupuesto de egresos de Cañadas de Obregón de los años 2009 y 2010; ya que en 2009 se ejercieron 18 millones y medio de pesos en obra pública, equivalente a la mitad del presupuesto ejercido en ese año. De esta cantidad, 11 millones y medio los aportó el gobierno de Emilio González Márquez.
En cambio para 2010 el actual ayuntamiento ejerció un presupuesto de un millón ochocientos mil pesos, para obra pública y la aportación del estado ascendió a cero pesos.
Ante esta realidad de pesos y centavos
¿A alguien le queda duda de que el presupuesto de Jalisco se ejerce con un criterio político, mas que con interés del bien común?
¿Será que el desgobernador le otorgó recursos a la anterior administración municipal, a manos llenas por ser un ayuntamiento azulado?
¿Será medida de presión para que expida la licencia municipal del cambio de uso de suelo para una cortina de 105 metros que requiere el proyecto de El Zapotillo? , cuando sólo existe un permiso para 80 metros.
O ¿será que a los actuales gobiernos municipales, el mandatario estatal les condiciona los recursos del erario público, poniendo candados, como medida de chantaje?
Otra vez, le exijo al señor gobernador no utilice el dinero del pueblo para corromper voluntades que constituyen un andamiaje republicano basado en leyes.
Sujétese a su marco normativo y respete el de los otros gobierno, porque pretende aplicar la fuerza en lugar de justicia lo lleva a convertirse en un tiranuelo.
Y la pregunta a mis compañeros es ¿Qué esperan para levantar la voz?
El trabajo de diputado no solamente es de escritorio.
¿Conocen la problemática de los jaliscienses en cada uno de los municipios a los que representan?
Basta de discursitos y discusiones vanas. Por favor, vean lo que está más allá de su curul y vamos en conjunto: presidentes municipales, legisladores y población a parar en seco a este gran corruptor que es Emilio González Márquez.
Dip. Mtra Olga Araceli Gómez Flores
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